Autor: Carlos Medina – Terapeuta Gestalt y Corporal Integrativo
Entiendo la Creatividad como el arte de responder a las situaciones que se van generando en la vida, libre de la automaticidad adquirida por el patrón de comportamiento que establece el carácter en la persona, y que es limitador de una apertura psíquica y corporal, lo cual empobrece la vida. De todos los animales, sólo el hombre tiene la ‘capacidad’ de desconectarse de su estado natural, cuando alimenta su propia neurosis.
Más allá de escribir un poema, o pintar un cuadro (como ejemplos creativos), se puede crear en cualquier situación o actividad, y resulta especialmente interesante cuando se trata de superar cualquier imprevisto de la vida o conflicto emergente. La facultad de responder a ello con las mínimas restricciones caracteriales hace que la respuesta sea más imprevisible y potencialmente creadora. Tendemos a elegir la mejor respuesta a la que podemos acceder de lo que ya conocemos, desde lo ya aprendido y experimentado, aunque muchas veces no nos es válido y nos produce insatisfacción.
Superar el miedo a lo desconocido, y confiar en la propia creatividad significa desaprender lo que no nos funciona para aprender a hacer las cosas diferente, lo que llevará a un resultado más satisfactorio, expandiendo y enriqueciendo la experiencia de vivir, dando mayor sentido y plenitud a la propia vida.
Para que ello ocurra, la persona ha de adquirir un estado de presencia, tener un conocimiento lo más real posible de lo que ocurre, y actuar con la suficiente responsabilidad para ejecutar la acción más adecuada a cada situación.
Desde la Terapia Gestalt, con la ayuda del terapeuta uno se va creando a si mismo, al generar más espacio interior, y se hará más sensible a las sensaciones que su cuerpo por si solo genera en virtud a su vacío, desde donde nace todo. Al escuchar tales sensaciones y traducir lo que nos quieren decir, si la persona está en congruencia, es decir, en línea con lo que siente, piensa y hace, estará en estado de creación, al ser testigo y responder a su propia naturaleza, expresando su Existir.
Escuchando la propia Verdad y respondiendo a ella de forma creativa la vida se armoniza.
