Monthly Archives: febrero 2012

¿Qué es la Gestalt?

Autor: Oscar Fontrodona  –  Terapeuta Gestalt y Corporal Integrativo

Te sientes con valor de mirar dentro de ti para explorar una dificultad, una insatisfacción. ¿Cómo puede ayudarte la gestalt?

En su día yo también fui ese explorador. Con tus mismos miedos, con mis corazas y autoengaños. Y con un compañero de viaje, un terapeuta que me hizo sentir respetado, comprendido, cuidado. Con él fui aprendiendo a escucharme, a aceptarme, a cuidarme.

Te invito con este vídeo a emprender un viaje al corazón de lo real. A la verdad del corazón, esa luz que brilla al final del túnel.

Gràcies, Toni.

Formación en Terapia Gestalt

Autor: Enrique Villatoro – Terapeuta Gestalt

En la Terapia Gestalt la herramienta de trabajo es el propio terapeuta en el sentido que éste actúa de espejo ante lo que el cliente le está mostrando. Tener esta capacidad de hacer espejo implica que el propio terapeuta haya hecho un proceso de autoconocimiento suficientemente profundo y consistente para que durante la sesión diferencie lo que es suyo propio de lo que es del cliente. Algo así como que conozca las posibles desviaciones de la superficie del espejo que pueden deformar la realidad y así devolver al cliente una imagen más real y auténtica.

Desde ahí la formación en Terapia Gestalt es un proceso de autoconocimiento en el que, más allá de las técnicas que se puedan adquirir, lo importante y fundamental es la capacidad que haya logrado la persona de ser consciente de lo que le está pasando en cada momento (a nivel cognitivo, emocional y corporal), la honestidad de experimentarlo y la transparencia de manejarlo en la situación presente que esté viviendo.

La formación Gestalt es eminentemente vivencial en el sentido que no se trata que la Escuela imparte unos conceptos que cada estudiante tiene que asimilar e integrar en su vida de cualquier manera. Por el contrario, cada estudiante irá descubriendo(se) cuales son los hábitos, resistencias y patrones de conducta repetitivos que le provocan sufrimiento y malestar. A la vez experimentará otras posibilidades de respuestas más satisfactorias para él.

Es como si una persona nunca ha probado la miel. Por mucho que se le explique lo que es, no dejarán de ser conceptos teóricos e ideas que esa persona tendrá en su cabeza. Ahora bien, en el momento en el que se la demos a probar, que la experimente, tendrá una vivencia que le permitirá tener un conocimiento más real, completo y único totalmente adaptado a ella misma y a sus necesidades como persona y ser humano. En este sentido la formación en Terapia Gestalt sería como una especie de laboratorio en el que los estudiantes de manera progresiva y guiada irán probando y experimentando distintos tipos de “mieles”.

La calidad de los terapeutas/formadores así como la profundidad y amplitud de la experimentación propuesta durante el curso formativo, determinarán la calidad de una formación en Terapia Gestalt. Y, para que estos dos elementos se den conjuntamente es imprescindible y clave las fuentes de las que han bebido, o sea, de quienes han aprendido y con quienes se siguen autoconociendo.

Por último, indicar que este proceso de autoconocimiento que implica la formación en Terapia Gestalt no significa necesariamente que posteriormente el estudiante se dedique a hacer de terapeuta. De hecho uno de los éxitos actuales de la Terapia Gestalt es la permeabilidad que presenta, en el sentido que se puede combinar con casi cualquier otra disciplina, pues, en definitiva la Gestalt lo que aporta es la base, el enfoque básico en el tratamiento de las relaciones con otros. Esto permite que se pueda aplicar a múltiples ámbitos dado que prácticamente en cualquier actividad profesional hay relación con otras personas, bien sean jefes, compañeros, clientes, proveedores, pacientes, usuarios,….Desde ahí también se podría denominar la Formación en Terapia Gestalt como Formación en Gestión de Relaciones Humanas.